miércoles, diciembre 05, 2007

reflexiones

creo que es una buena aproximación a la realidad de este (a veces absurdo) país
Hay que prestarle atención a esa señora que, elevando la mano graciosamente y atiplando la voz, gritó en todos los telediarios: “¡Ay, la maricona de Zerolo!”. No es un síntoma de nada que no sepamos: hemos visto crecer el odio en directo gracias a las convocatorias trimestrales de los sábados en Madrid. Ha sido un parto nada espontáneo, inducido con coherencia por el PP y su fantástico universo vocinglero, y el odio es vigoroso y fuerte: tanto, que un día lo veremos levantando piedras. A esa señora, por ejemplo, ya le dedicó hace varios meses Manuel Vicent un artículo espléndido en El País que tituló Hiena. Es una señora que estaba allí poniéndose además del lado de ETA, también muy graciosamente, atiplándose toda ella. La unidad de los partidos democráticos, aunque fingida e hipócrita, y frente a ellos la AVT, reserva espiritual de las víctimas del terrismo: los primeros contra ETA y los segundos contra Zapatero, naturalmente. Entre las imágenes se distingue una masa borrosa en blanco y negro chillando curiosidades, y luego el objetivo apuntó a la señora que se amariconaba delante de sus amigas, entre aplausos y risas. Ella era la metáfora: el simbólico despertar de la distinguida conciencia antiterrorista con que nos obsequia su mas emblemático colectivo. A los que se rompen los pulmones diciendo que ETA nunca conseguirá nada con la violencia hay que mostrarles en una jaula a esta especie reproductiva que le grita a Zerolo “maricona, maricona”: ella, y los cientos de miles que se ponen detrás respaldándola, es el fruto de tu vientre Federico. Es la hiena que llevan dentro, viva y feroz, las íntimas carnes de una derecha viciada por la religión, el odio y la gangrena de un sectarismo aterrador: el cadáver de unas ideas enfermas que la señora sólo desmaquillaba en la intimidad de su coqueto salón hasta que sus predicadores la animaron a salir a la calle para salvar a España. “No somos de centro, somos de derechas”, le gritaban los manifestados a Gallardón. “No somos de derechas, somos fascistas químicamente puros”, gritaba la señora, estirando su mano como la estiraban los cómicos franquistas cuando había que representar a un maricón, y aflautando mucho la voz, que también la tenía aflautada Franco.

Comentario #122 de
el síntoma
sacado de Escolar.net

buen puente a todos

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy buena reflexión, me ha encantado tu forma de escribir

aGGeLoS dijo...

gracias! pero de todas maneras éste no es mi comentario :P
es un comentario con el que estoy de acuerdo casi absolutamente en todo, que tiene un sentido de la responsabilidad nunca visto por periodistas, politicos, empresarios y en última instancia, la administración pública.
El odio, la represion, al fin al cabo son expreseiones "pacificas" de violencia. Genera violencia todas esas acusaciones, conspiranoias, más acusaciones, falseo de datos...
Y todo ésto lleva a una cosa importante: la ruptura de un pueblo (y no hablo ni de estado, comunidad ni clase social).
Hablemos de una vez para las personas y de las personas.

Un saludo y muchas gracias por tu aportación :)